Aceptar todos los pedidos, bajar precios por presión o entrar a cualquier canal puede parecer crecimiento, pero muchas veces es desorden disfrazado de expansión. Crecer sin analizar margen, logística y capacidad de producción puede destruir lo que tanto te costó construir.
El crecimiento real es estratégico. Es elegir bien dónde estar, con quién trabajar y bajo qué condiciones vender. No se trata de vender más; se trata de vender mejor.
Moraleja para La Generación Dorada:
No crece más el que vende más. Crece más el que vende con orden.


